ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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4/6/12

LA GUERRA DE IFNI (I)










           Con esta entrada, quiero recordar “un conflicto olvidado” en dos breves capítulos, siendo éste el primero.
          
            La última guerra de África en la que combatieron nuestras Fuerzas Armadas fue la de Ifni-Sahara, desde noviembre de 1957 a febrero de 1958.
           Fue una guerra breve, justa, dura, difícil y victoriosa.
           Breve, porque se supo llegar en un corto espacio de tiempo, tres meses, a imponer la paz.
          Justa, porque España pretendía defender lo que en derecho le pertenecía y, de hecho, tanto le convenía.
          Dura, porque hubo de realizarse en un terreno inhóspito, contra un enemigo correoso, con un Ejército de Tierra mal dotado, con una Armada vieja y una Aviación anticuada.

         Difícil, porque, en su tiempo, una guerra colonial de este tipo estaba condenada al fracaso. Eran aquellos años cincuenta en que la poderosa Francia y la poderosa Inglaterra perdían sus inmensos imperios coloniales.

         Pero, guerra Victoriosa, porque España supo imponer, contra viento y marea, contra el llamado «viento de la historia» y contra la marea de la presión internacional, su paz.

         - Según describe el historiador y General de Brigada de Caballería D. Rafael Casas de la Vega –

INTRODUCIÓN  


          El territorio de Ifni fue cedido a perpetuidad por el sultán de Marruecos, Mohammed IV, a España por el Tratado de Wad-Ras, firmado en Tetuán el 26 de abril de 1860.
       
          Tras obtener en 1.956 la independencia, Marruecos empezó a expresar su interés por descolonizar las posesiones españolas, fundadas en los proclamados vínculos históricos y geográficos de dichos territorios con Marruecos. El sultán marroquí, Mohammed V, alentó los esfuerzos para reclamar las posesiones españolas y personalmente financió a los conspiradores anti-españoles en Ifni.
          
        La Guerra de Ifni  enfrentó a fuerzas  españolas  con  marroquíes en  la  pretensión por  parte de estas últimas de  controlar el territorio de  Ifni  y Villa Bens/Tarfaya,  por  entonces  bajo  administración  española  como  parte de sus posesiones en el Sáhara Occidental, al  norte de África, entre  noviembre de 1957 y febrero de 1958 y que  culminó con  el abortado  asedio  de  la  ciudad de Sidi Ifni. Diez años  después  el  Gobierno  de  España, en acuerdo de 12 de Octubre de 1.968  otorgaría la retrocesión de Ifni a Marruecos. La Bandera española  se  arrió de Sidi Ifni el 30  de  Junio de 1.969.


         La guerra fue dirigida fundamentalmente por elementos del Ejército de Liberación Marroquí, la antigua fuerza de liberación que luchó por la independencia contra los franceses, liderados por el dirigente del Istiqlal, Ben Hammú. Una vez obtenida la independencia, mientras que aproximadamente  la mitad  de  los miembros del ejército de liberación se constituían en el Ejército Real Marroquí, el resto se dirigió  al sur a  conquistar las  posesiones  españolas  en el norte de África. Los grupos armados marroquíes operaban por todo el territorio del Sahara.


El desenlace del Conflicto

      Las Bandas Armadas del llamado Ejército de Liberación contribuyeron eficazmente a la independencia de Marruecos, especialmente en la zona del protectorado francés. Una vez declarada la independencia y establecida la competencia de las Fuerzas Reales Marroquíes, las bandas armadas iniciaron su desplazamiento a la región sur del país.
      El 10 de Agosto se produjo la primera agresión a una fuerza armada española. El antiguo puesto fronterizo marroquí de Tiguisit-Igurramen, situado actualmente en nuestro territorio aparecía desde días antes ocupado por un contingente de 80 a 100 hombres del Ejército de Liberación. Una patulla española, cuya misión era reparar una línea telefónica cortada, recibió fuego de fusilería al pasar por las proximidades del puesto marroquí. Se repelió con fuego al enemigo y se retiró la fuerza.
        
      El 24 de Agosto se acusa ya la existencia de una importante masa de 800 hombres entre el Aaiún del Draa y Eglimin, o lo que es igual, entre el enclave de Ifni y el río Draa, frontera entre Marruecos y la zona sur de nuestro protectorado.


      Mientras tanto, las tropas marroquíes se agruparon en las inmediaciones de Ifni. El 23 de Octubre, dos pueblos en los alrededores de  Sidi Ifni,  Goulimine y Bou Izarguen, fueron ocupados por 1.500 soldados marroquíes (muyahidín). El cerco había comenzado.
     Debido a los acontecimientos, las autoridades españolas deciden enviar por vía aérea desde Melilla, entre los días 5 y 11 de Noviembre, la II Bandera de la Legión a Villa Ben, transportada por aviones T-3 (Douglas). La VI Bandera, había sido transportada desde esta ciudad por mar a bordo del Crucero “Canarias” y del Destructor “Méndez Núñez” a Las Palmas de Gran Canaria y posteriormente en avión y por los mismos medios, desde la Base de Gando, llega entre el 7 y el 11 a El Aaiún; donde ya se encontraba la XIII Bandera. Quedando desplegada la quinta Unidad Legionaria en Villa Cisneros con  la IV Bandera.  También se desplazaron a Ifni la II Bandera Paracaidista y dos Compañías del Regimiento de Infantería de Fuerteventura.

El ataque a Ifni

      Tras una serie de incidentes en los meses previos, la Guerra de Ifni-Sáhara comenzó el 23 de noviembre de 1957, cuando el Ejército de Liberación atacó de forma coordinada el polvorín de Sidi Ifni y las posiciones defensivas españolas.

Vista General  de Sidi Ifni en 1.957, capital del África Occidental española (AOE) y residencia del Gobernador General.


       El 20 de noviembre, los servicios de inteligencia españoles en Ifni supieron  que los indígenas de la zona de Hameiduch, al norte del territorio, hacía tiempo que se dirigían al Zoco el Jemis, en Marruecos, donde se les entregaban armas y se les organizaba en escuadras y pelotones. También se sabía que 1.500 hombres de las BAL, a las órdenes de Ben Hammú, habían salido de sus campamentos  habituales con destino desconocido; así que los ataques de los marroquíes, eran inminentes.
     
      Gracias a esto y a otras informaciones, tales como una de origen francés, en la que se sabía tenían como objetivos el campo de aviación y el Bu Laalam que domina de cerca la población, no hubo sorpresas.
    
      A las cuatro de la mañana del día 23 de Noviembre de 1.957,  quedaron cortadas todas las líneas telefónicas con los puestos avanzados en la frontera. Se intentó el enlace radio con los puestos en los que se contaba con ella. Uno a uno fueron saliendo. Había inquietud en todos, pero la única novedad era el corte de la comunicación telefónica. Se esperaba algo. No estaba claro dónde ni cómo sería el estallido.
    
      A las 5,30 horas de la mañana se resolvió la incógnita. La tormenta estalló sobre el mismo Sidi Ifni. El enemigo infiltrado, intentaba alcanzar el depósito de municiones. Un escucha, al ver las sombras dio el alto. Las sombras siguieron y el muchacho disparó su arma. Un grupo de indígenas inició el fuego mientras otros corrían hacía el objetivo. La guardia del Depósito hizo fuego con sus viejos Máuser repeliendo la agresión junto con un Retén que se unió a ella. Los asaltantes se quedaron sorprendidos y tras un fuerte tiroteo, fueron desapareciendo de la vista y siguió la pelea por el fuego, desde lejos.

Unidad del Tabor, Grupo de Tiradores de Ifni

       
       Aunque el asalto a la capital fue repelido con éxito, varias posiciones cayeron en manos del enemigo, mientras que otras, como las de Telata y Tiliuin, fueron sometidas a un duro asedio.
 

El Asedio a Telata y Tiliuín

        Quizá la situación más grave era el caso del  Zoco de Telata de Sbuía, en el Sur. Era un nudo de comunicaciones importante situado en una gran hondonada, rodeado de montañas, no muy altas, pero sí muy quebradas. Había en él una importante guarnición, constituida por la Plana Mayor de la 3ª Compañía del Grupo de Policía de Ifni y la 12ª Compañía de Fusiles del III Tabor, más una Sección de ametralladoras de Tiradores de Ifni y un destacamento de transmisiones. Con un conjunto de no menos de 130 hombres, entre los que casi un 40 por ciento eran indígenas.
        A las 06.30 de la madrugada del 23 de noviembre de 1957, varios grupos del Ejército de Liberación Marroquí atacan el puesto de Telata, con intenso fuego de fusilería, ametralladoras y morteros. El ataque había sido muy duro desde el primer momento. Y no sólo por el fuego, sino que hubo un asalto a la posición y un furioso combate dentro de ella. Arrebataron los asaltantes un fusil ametrallador, pero el Sargento Salomón, don Salomón Díaz Andrés, Sargento de Infantería, se lo arrebató de las manos a bombazos, resultando gravemente herido en una pierna. El jefe de la Sección de Policía Indígena, Brigada de Caballería Luis Gutiérrez Nalda, resultó también gravísimamente herido al repeler al enemigo, obligando a éste a abandonar la posición.



    


 Una foto del Sargento de Caballería Luís Gutiérrez Nalda en 1945. El Sargento, veterano de la DIVISIÓN AZUL, luce orgulloso su cruz de hierro de 2ª clase, obtenida por su actuación en la cabeza de puente de Volchov.

    En 1957, Nalda era Brigada de la Policía Territorial y fue el primer caído de Caballería, en la guerra de Sidi-Ifni






       La gravedad de las heridas de estos hombres ejemplares aconsejó su evacuación inmediata. Sólo una intervención quirúrgica podía salvarles la vida. No se dudó. Se organizó lo más rápidamente que fue posible un Destacamento de Socorro, compuesto por una Sección de la II Bandera Paracaidista, al mando del Teniente Ortiz de Zárate, reforzada con un pelotón de ametralladoras y un equipo de destrucciones y transmisiones, cuyo cometido era llevar a Telata una ambulancia con un Oficial médico y un Brigada practicante. La salida se produjo a las cuatro de la tarde desde un Sidi Ifni cercado por el enemigo. Parece que el Teniente Ortiz de Zárate, hombre de excelente temple militar y moral, dijo a sus hombres en este momento una frase breve, a manera de arenga: “A Telata o al Cielo." Era la aceptación del sacrificio por un soldado ejemplar. Aunque la distancia no es grande, 35 km, la marcha no pudo ser rápida. El enemigo, dueño del campo, hostilizó a la pequeña columna, tratando de detenerla, sin conseguirlo.

          El día 24 de noviembre la situación empeora. En Telata los heridos siguen muy graves. La Sección del Teniente Ortiz de Zárate avanza muy lentamente por la pista que unía Sidi Ifni y Tiliuin (los camiones no podían ir campo a través, dado lo abrupto del terreno ifneño), puesto que los irregulares marroquíes habían interpuesto piedras en el camino. A esto había que añadir las frecuentes emboscadas realizadas por los marroquíes que, al día siguiente, causaron varias bajas, forzando a la expedición a abandonar los camiones y salir de la pista por la que transitaban. A pesar de ello, ha sido vista por la aviación avanzando hacía el puesto, con grandes dificultades, totalmente rodeada de enemigos y con víveres y agua en cantidad tan limitada que exigen el abastecimiento por vía aérea.
Tte. Antonio Ortiz de Zarate y Sánchez de Movellan 

   
      
            A partir de este momento, se les provee de víveres y agua por avión. Pero el enemigo no cesa en su ataque. El día 26 muere el Teniente Ortiz de Zárate. El Sargento Moncadas toma el mando. Al final, cuando son rescatados, el balance de bajas es de cinco muertos y catorce heridos graves. Se concede al Teniente y al Sargento la Medalla Militar Individual. (Estos últimos datos han sido dados por la Brigada Paracaidista al General Casas de la Vega, escritor del libro “La Última Guerra de África”)


        En los otros puestos grandes sigue la resistencia. La situación más delicada, incluida la de la Telata con sus muertos y heridos graves desde el primer día, era la de los Puestos más alejados: al Norte, Tabelcut, Bifurna y Hameiduch; al Sur: Tiliuín.
 
        Tiliuín en el Sur, a muy escasos kilómetros de Egleimín, uno de los centros de organización de las Bandas Armadas de Liberación en territorio marroquí, parecía el más peligroso de todos los Puestos. La guarnición había sido bombardeada desde el primer día con morteros. En un intento de ocupación del puesto a la fuerza, el enemigo había llegado al botiquín. Componían la guarnición de Tiliuín una Sección de la Policía y otra de Tiradores de Ifni, unos 60 hombres, de los que una tercera parte eran indígenas.

       A parte de estas acciones en el interior del territorio, la Fuerza Aérea española intensificó sus servicios de transporte, con los cinco Junkers Ju-52 que tenían en Sidi Ifni. El día 25 saltaban en paracaídas 75 paracaidistas (15 de cada avión) de la II Bandera, sobre el puesto avanzado de Tiliuin, en tanto que un sexto lanzaba armas y suministros. Estas fuerzas también quedaron cercadas en el poblado.

Junkers Ju-52


         El ataque general del 23 de noviembre tuvo un éxito limitado a la ocupación de los puestos aislados de Policía y de los puestos de importancia del Norte. Sidi Ifni, objetivo principal, había repelido con dureza el ataque.
        
       El día 26 de noviembre quedan algunos puestos, entre ellos, Telata y Tiliuín. Tealta había sufrido el mayor número de bajas, veintidós, pero también era, después de Tigsa, el puesto de guarnición más numerosa.

       El caso de Tiliuín era el más comprometido, sus bajas superaban ya  el  diez por ciento de sus efectivos y los ataques arreciaban en el puesto fronterizo del Sur.
       
       Según el Diario de Operaciones del Grupo de Tiradores de Ifni, el comentario del Gobernador General del África Occidental español, General Gómez Zamalloa, en un resumen de la situación del día 26 de noviembre es claro: “Tiliuín. Situación gravísima. No me extraña se perdiese. Actuación este puesto es verdaderamente heroica”. En lo que se refiere al Teniente Ortiz de Zárate dice: “Sección Bandera Paracaidista apareció cerca de Telata. Los hemos reconocido vía aérea. Teniente fenómeno. Continúa combatiendo”




Francisco Javier de la Uz Jiménez



A esta magnífica entrada de Javier, como todas las suyas, me permito añadir vínculo de documento gráfico.
Chevi Sr.




LA CIUDAD DE LAS FLORES

  

12 comentarios:

José Antonio dijo...

En noviembre de 1957, estábamos los de la XVI promoción en primer curso de la A G M; estábamos a 20 días de Jurar Bandera. Una tarde noche, al regreso de la salida dominguera y estando en espera de la voz del cuartelero, ¡A formar la Compañía!, para ir al comedor para la cena, observé que en uno de los extremos de la nave dormitorio (sobre 60 camas, con sus armarios taquillas) había una reunión fuera de lo normal, un grupo cada vez más numeroso se agitaba, y mi curiosidad me llevó hasta él. Allí, todos con gesto de preocupado asombro se interrogaban entre sí en voz baja, “¿qué ha pasado?” “¿cuándo ha sido?” “¿cuántos muertos ha habido?” “¿el hermano de quién está allí?”…; nadie sabía nada seguro, pero algunos habían oído las noticias en la radio, y se hablaba de un ataque de los moros marroquíes contra Sidi Ifni. En aquel tiempo, había algunos cadetes que eran nacidos en aquel territorio o que su familia residía allí o que sus padres o hermanos mayores estaban destinados en unidades de la guarnición.

Aquello fue mi puesta en contacto con aquel acontecimiento bélico; en los días siguientes se iban conociendo datos concretos, más bien de índole personal sobre los familiares de los compañeros cadetes que estaban participando directamente en el mismo. También se extendió el rumor de que prácticamente todos los profesores habían solicitado ser destinados a dicho territorio. Con posterioridad, fui conociendo personalmente a muchos de los protagonistas, oficiales y suboficiales; la verdad es que no le daban mayor importancia a lo que hicieron (cumplir con su deber), aunque sí les gustaba elogiar conductas ajenas, sobre todo de sus subordinados.

Lo malo es que allí hubo varios centenares de muertos; eso, cuando se trataba de soldados de quinta, daba mucha pena, gente tan joven y animosa, a los que no había que meter a la fuerza en la pelea, sino todo lo contrario, había que contenerlos en cuanto veían caer al primer compañero, todos querían ir a socorrerlo y a terminar con el enemigo. Ha pasado toda una vida; y ahora hay veces que me pregunto yo ¿qué me es más triste, aquellas muertes en defensa de la sociedad española, o las muertes cotidianas de ahora, jóvenes víctimas de una sociedad enferma (suicidios, drogas, homicidios sin causa, SIDA, imprudencias temerarias con vehículos, etc.).

Quienes estén al corriente de los avatares de este nuestro complicado mundo (yo por entonces no lo estaba) podrán aproximarse a las causas y los agentes promotores de aquel conflicto. Por entonces era el Jefe del Estado español el Generalísimo Francisco Franco, y a los agentes promotores más importantes no les interesaba tener problemas con él; por lo cual, el conflicto se redujo a una simple valoración de la capacidad de respuesta del Gobierno español. Mi opinión personal, coincidente con otras más fiables que la mía, es que el Rey de Marruecos, Mohamed V, no obró por propia iniciativa ni interés. Hacía menos de dos años que éste estuvo de visita oficial en España; las relaciones entre ambos estadistas eran cordiales y la buena vecindad era de interés mutuo.

Muchas gracias, Gran Jefe Javier, por este tema. Un fuerte abrazo,

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

Chevi Sr. dijo...

Estas cosas se tenían que estudiar en la AGM, y no tanta gilipoyez.

Andrés dijo...

No me explico cómo se pueden escribir cosas con tan poco rigor....y nos creemos quizás historiadores.....El Brigada Nalda no es que cayera gravemente herido,es que murió......El Sargento que se hace cargo de la sección del Tte. Ortiz de Zárate no se llama Moneadas sino Moncada.....etc.etc...Por favor lean mas y dejen de escribir.....

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Andrés, es decir Anónimo, no me parecen tan graves los errores, que por cierto contamos con ellos. Y ya te digo yo que Javier de la Uz ni se cree ni pretende ser un historiador. Este es un Blog de amigos sin pretensiones donde corregimos las equivocaciones agradeciéndoselo a quien las detecta, pero con otro tono, porque es de caballeros.

Pepe el historiador dijo...

Al anónimo:

Usted sí que debe leer más y sobretodo mejor.
En la entrada se indica textualmente:

En 1957, Nalda era Brigada de la Policía Territorial y fue el primer caído de Caballería, en la guerra de Sidi-Ifni.

Y referente a Moneada en lugar de Moncada, se aprecia claramente que es un error al escribir el apellido, cambiando una "c" por una "e".
Así que por favor, Andrés, no sea tan ridículo...



Javier de la Uz dijo...

Anónimo Andrés, si usted estuviese en posesión de la verdad, sería más humilde y por supuesto más educado. Como le faltan ambas cosas, le diré desde el respeto, que ni soy historiador ni tan siquiera escritor, solamente me limito a resumir lo que leo de los grandes historiadores y escritores, como en este caso es el General de Caballería D. Rafael Casas de la Vega, autor del libro “La última Guerra de África”, PREMIO EJÉRCITO 1.984 y del saqué dicho resumen.

En cuanto a la falta de rigor del que usted se queja tan amargamente, porque dice que el Brigada Nalda murió. El General Casas dice textualmente en este libro: “ El jefe de la Sección de Policía Indígena Brigada de Caballería Luis Gutiérrez Nalda, resultó también gravísimamente herido al repeler al enemigo, obligando a éste a abandonar la posición”. Y debajo de su fotografía dice: En 1.957, Nalda era Brigada de la Policía Territorial y fue el primer caído de Caballería, en la guerra de Sidi-Ifni. Con lo cual, cabe la posibilidad de que debido a las heridas sufridas anteriormente muriera más tarde.
El nombre del Sargento que sustituyó al Teniente Ortiz de Zárate, por un simple error tipográfico no concuerda con exactitud, donde dice: “Moneadas”, debe decir: “Moncadas”, corrección hecha ya en la entrada, gracias a su perspicacia.
Lo de etc. etc., por favor le ruego sea más explícito, sino no sabré HACER LA CORRECCIÓN A TIEMPO.
Por último, le repto a dejar de escribir de estos temas en el Blog, si me sustituye usted haciendo lo propio, ya que le veo con cierta disposición en hacerlo bajo la cobardía del anonimato.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Suscribo al 100% lo que en anterior comentario nos dice Javier que, por otra parte, nos ameniza con excelentes artículos que ayudan a conocer o recordar nuestra gloriosa Historia.
Y cuando digo Javier me refiero a Javier de la Uz, con nombre y apellido.
Por cierto muchas de las cosas que nos dice se las cuenta su padre, Coronel de Infantería combatiente en nuestra Cruzada de Liberación. Creo que tiene 99 años y una memoria privilegiada. Memoria histórica de verdad. Y que no falte.

G. uillermo dijo...

Estimado Andrés,

Aunque el comandante de la Uz no necesita que le defiendan, me gustaría hacer alguna matización a tu prepotente comentario...

En mi entender, no tienes razón al recriminar y mandar a leer, prohibiéndole escribir, a nuestro apreciado amigo, porque se limita a transcribir las palabras del historiador y general D. Rafael Casas de la Vega.... el cual está relatando los hechos acaecidos un día 23, cuando el brigada realmente resultó herido gravísimo... pero herido; fatalmente y consecuencia de esas gravísimas heridas murió... pero el día 24... y resulta que esa parte del relato no está incluida...
Si sigues leyendo, un poquito más abajo, se dice... En 1957, Nalda era Brigada de la Policía Territorial y fue el primer caído de Caballería, en la guerra de Sidi-Ifni.

En cuanto al sargento Moncada... es un simple error, te puedo asegurar que si copias y pegas un texto y no está tipográficamente claro, a veces una C se puede convertir en E ...

Tenemos que ser menos... por ejemplo tú dices "quizás" y yo siempre escribo "quizá" que es más correcto.

Un saludo

Guillermo.

Javier de la Uz dijo...

Muchas gracias a todos por vuestro apoyo, también al anónimo Andrés, porque demuestra que mis "entradas" se leen. Aunque malamente, como dicen por estas tierras, ya que su capacidad no le permite entender bien lo que lee y a eso, la UNESCO, lo considera analfabetismo.

Ángel González dijo...

Andrés, aunque creo que ya te han dado bastante, me permito regalarte un sincero y cariñoso consejo:

Debes leer con más atención, corregir menos y no jugar a provocador. Desde el optimismo y la buena educación las personas que te rodean te van a prestar más atención, que es lo que yo modestamente pienso que reclamas.Y este puede ser tu problema. Una atención real y sincera y no la que has conseguido aquí, que más que atención ha sido un poco de desprecio.
Las personas que escriben aquí, hacen eso, escribir, y lo hacen con la intención de aprender haciéndolo y sobre todo comunicar y comunicarse. Y puesto que no son, somos, profesionales pues nos equivocamos. Nuestra mente abierta nos permite asumir esos errores cuando la gente con buena fe así nos lo indica y entonces de este modo aprendemos todos, lo cual es lo que yo confio y espero que a tí te haya pasado al leer todo lo que aquí te han dicho, con buen y con mal rollo, todo. Absórbelo y te irá muchísimo mejor en la vida. Aun tienes esperanza.
Atentamente Ángel González Santos, con apellidos y sin anónimos.

Anónimo dijo...

Quiero hacer un comentario referente a la muerte del Brigada de Caballería D. Luis Gutiérrez Nalda, referido a lo expuesto por Andrés y así espero aclarar la polémica sobre el asunto. El hecho es que durante el ataque al puesto de T'Zelata de Sbuia el 23 de noviembre de 1957, el brigada es alcanzado por un tiro en el vientre cuando se incorparó, desde la terraza, para advertir a la patrulla de los movimientos enemigos. Fue atendido por el médico del puesto, doctor Vallejo, quien no se atrevió a operar debido, ente otras causas, a la gravedad de la herida. Como consecuencia, el brigada muere al día siguiente,24, siendo, efectivamente, el primer militar de Caballería caído en La guerra de Ifni.
Atentamente, Fernando Gutiérrez, sobrino de D Luis Gutiérrez nalda.

Javier de la Uz dijo...

D. Fernando Gutiérrez, muchas gracias por sus aclaraciones y sobre todo, mi enhorabuena por ser sobrino del Brigada de Caballería D. Luis Gutiérrez Nalda, caído heroicamente.